Tres aniversarios y una despedida

, coordinador de redacción | El papa León XIV ha convocado un Año Jubilar franciscano por el ochocientos aniversario del tránsito de san Francisco de Asís. De ello nos habla Paco Castro en su artículo, donde hace un completo repaso de la apasionante vida del santo italiano. Todos los que estamos vinculados a la familia franciscana llevamos ya varios años de conmemoraciones, recordando episodios como el Belén de Greccio o los estigmas que Francisco recibió en el monte Alverna.
Este Año Jubilar coincide con el dedicado a san Juan de la Cruz, que comenzó el pasado mes de diciembre por un doble motivo: los trescientos años de la canonización de este místico y el cien aniversario de su proclamación como doctor de la Iglesia. En Esperanza de cielo, Fr. Rafael Pascual nos sumerge, una vez más, en la profunda espiritualidad de una figura clave del Siglo de Oro español, reformador del Carmelo y, junto a santa Teresa de Jesús, cofundador de la Orden de los Carmelitas Descalzos.
De estos aniversarios paso a una novedad en la revista, en concreto en la sección Una presencia hoy. Durante mucho tiempo, Federico Jiménez nos ha dado a conocer, a través de sus textos y fotografías, imágenes del Sagrado Corazón de numerosos lugares. Ahora prosigue este viaje ampliando el alcance a otras expresiones, mostrando la huella de la devoción al Corazón de Jesús en ermitas, iglesias, colegios o capillas. En su artículo de este número nos lleva hasta Galicia.
La parte final de este editorial la he reservado para una despedida: el padre Antonio Pavía, colaborador de Agua Viva, falleció el pasado 20 de enero. Unos días antes de conocer la noticia había empezado a echar de menos sus reflexiones diarias por WhatsApp. La última la mandó el día de Reyes y no fue casualidad, porque sus escritos han sido un regalo de alguien que llevaba a la práctica el precepto evangélico de dar gratis lo que se ha recibido gratis.
Impulsado por su vocación como misionero comboniano, el padre Antonio pasó una parte importante de su vida entre Brasil y Ecuador. De vuelta a Madrid ejerció como director de la comunidad María Madre de los apóstoles. También ha sido autor de numerosos artículos y de decenas de libros. Su serie de textos dedicados al Éxodo, que venimos publicando en Agua Viva desde hace más de seis años, sintetiza muy bien no solo su estilo, sino la importancia que daba a la perseverancia en la fe y a confiar en la Misericordia de Dios, pese a nuestros errores. Desde aquí nuestro recuerdo y un fuerte abrazo al cielo.