Santidad en zapatillas

Carlo Acutis

Alberto Mateos, coordinador de redacción | Uno de los acontecimientos más destacados en estos dos meses que han transcurrido desde el anterior número ha sido la canonización de Carlo Acutis. Si no recuerdo mal, la primera vez que escuché hablar de él fue precisamente en esta revista, en dos artículos que Jesús García le dedicó en 2014 y que no me dejaron indiferente.

Este santo contemporáneo fue canonizado por León XIV el pasado 7 de septiembre, en una ceremonia que se había aplazado por el fallecimiento del papa Francisco. Entre los varios miles de personas que asistieron a la plaza de San Pedro se encontraban los padres de Carlo, Andrea Acutis y Antonia Salzano, y sus dos hermanos. Aquel día también fue canonizado otro joven italiano, Pier Giorgio Frassati, quien vivió a principios del siglo XX. León XIV los definió a ambos como «enamorados de Jesús y dispuestos a dar todo por Él».

Carlo Acutis no era teólogo ni fundador de una orden ni tampoco estaba consagrado. Simplemente era un buen chico, con fe y con un interés por la Eucaristía que le llevó a desarrollar una web sobre milagros eucarísticos sucedidos en distintos sitios del mundo. Este influencer de Dios, como se le ha llamado en numerosas ocasiones, demuestra que la santidad no es algo del pasado y que no se basa en una vida de éxito con grandes logros. La vida de Carlo se truncó pronto, con solo quince años a causa de una leucemia. Y, sin embargo, su legado continúa dando frutos.

De sus frases la que más me gusta es esta: «Todos nacen como originales, pero muchos mueren como fotocopias». Él falleció del mismo modo que vivió, como alguien con identidad propia. Una identidad que ha quedado plasmada en su sepultura en una iglesia de Asís, con sudadera, vaqueros y zapatillas, conformando una nueva iconografía, tan rompedora como cercana.

También es significativo que este primer millennial en ser canonizado esté sepultado en la preciosa ciudad de Francisco y Clara, otros dos enamorados de Jesús. En Asís se palpa en el ambiente la huella que dejaron como instrumentos de paz. Es un lugar cargado de armonía, con encanto en cada rincón. Ellos marcaron a muchas personas de su tiempo y lo siguen haciendo. Ahora Carlo Acutis muestra otros caminos de acercarse a Dios, por ejemplo, desde la tecnología. Lo que no cambia es el fondo, pues Carlo comparte con los santos de Asís -con los otros dos- el haber abierto su corazón en canal a la gracia.

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