Sagrado Corazón en Bilbao

Sagrado Corazón de Bilbao sobre subasamento

Federico Jiménez de Cisneros, Profesor de Historia | La consagración de todo el género humano al Sagrado Corazón de Jesús en el Año Santo de 1900 realizada por el Papa León XIII inició una práctica que se repetirá innumerables veces a nivel familiar, de comunidades, de diócesis o de naciones. España, con su rey Alfonso XIII a la cabeza, lo hizo el 30 de Mayo de 1919 en el Cerro de los Ángeles. Era una manera de recuperar la presencia católica en la vida cotidiana.

Un anónimo socio del Apostolado de la Oración expuso en 1920 la idea de levantar otro monumento al Sagrado Corazón de Jesús en Bilbao. El 29 de Junio de 1923, después de una serie de vicisitudes, en una ciudad engalanada y con los barcos del puerto adornados con banderas, unas 15.000 personas se congregaron para asistir a la solemne colocación de la primera piedra.

Al concurso se presentaron más de 60 proyectos procedentes de diferentes ciudades españolas y europeas, concediéndose su realización al presentado por el escultor sevillano Lorenzo Coullaut Valera y el arquitecto Pedro Muguruza Otaño.

El monumento se compone de dos partes: un basamento y una estatua. Los materiales del basamento octogonal son piedra, mármol, hormigón y hierro. La estatua es de bronce dorado. Se trata de una preciosa imagen de Jesucristo en pie, mostrando su Sagrado Corazón, con actitud de acoger y proteger a todos: bilbaínos, vizcaínos, vascos y españoles todos, sin distinción. Imagen que conjuga méritos artísticos con sentimientos religiosos.

Imagen del Sagrado Corazón

Es una obra de gran envergadura, hay que señalar que se eleva hasta una altura de 40 m, de los cuales 7 m corresponden a la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, y que su base tiene un diámetro de 21 m. El peso total del monumento alcanza las 2.350 toneladas. Fue costeado por suscripción popular e inaugurado el 26 de Junio de 1927. Bilbao entero asistió a tan solemne acto de bendición presidido por el nuncio en España, 7 obispos y los ayuntamientos de Vizcaya en corporación, más de 30.000 personas, cerrándose el acto con la consagración de Vizcaya al Sagrado Corazón de Jesús.

Durante muchos años, la frase Reinaré en España en letras de bronce colocada a los pies de la imagen del Sagrado Corazón recordaba a los transeúntes la revelación hecha al Padre Hoyos en 1733. Es el deseo de Jesucristo, de su reino de Paz y Justicia, de Verdad y Amor; la expresión de su amor misericordioso que a todos acoge, a todos perdona, a todos ama, incluso a quienes sin razón le rechazan.

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