Icono de San Martín de Tours

Icono de San Martín de Tours

José Bautista Galán, Director del Taller de Iconos | San Martín nace en Panonia, Hungría, el año 316. Sus padres eran paganos. Estudia en Pavía, donde conoce el cristianismo. Su padre, que era tribuno militar, para desviarle del cristianismo, le obligó a ingresar en el ejército. Martín concilia sus deberes militares con sus aspiraciones cristianas. Vida ejemplar de monje y soldado.

Siendo militar sucedió el hecho tan tratado en la iconografía. Era invierno, y al entrar en Amiens, encuentra un mendigo casi helado, sin ropa. Divide su clámide en dos partes y entrega una al pobre. Cristo se le aparece vestido con la media capa: “Martín, catecúmeno, me has cubierto con este vestido”. Pronto recibe el bautismo. Deja la milicia para seguir a Cristo. San Hilario de Poitiers quiere ordenarle diácono.

Vuelve a su patria, convierte a su madre. De nuevo en Poitiers, funda Ligugé, auténtico monasterio misional. Allí pasa once años, feliz en su ambiente. Ordenado sacerdote, posteriormente fue elegido obispo de Tours, revolucionó la diócesis durante sus 27 años de vida episcopal con su amor hacia los pobres y necesitados.

Preguntándole qué profesión había ejercido respondía: “fui soldado por obligación y por deber, y monje por inclinación y para salvar mi alma”. Por eso hay quien resume la vida de Martín así: “soldado por fuera, obispo a la fuerza, monje por gusto”.

Murió el 8 de noviembre de 397, se le considera el primer santo no mártir con fiesta litúrgica que se celebra el 11 de noviembre. El medio manto (el que cortó con la espada para dar al pobre) fue guardado en una urna y se construyó un pequeño santuario para guardar esa reliquia. Como en latín para decir “medio manto” se dice “capilla”, la gente decía: “Vamos a orar donde está la capilla”. Y de ahí viene el nombre de capilla, que se da a las pequeñas salas que se hacen para orar.

En este Icono vemos a San Martín montado sobre su caballo de tonos blancos y grises azulados, sobre un fondo un tanto montañoso. La escena representa el momento de su encuentro con el pobre, cuando se dispone a dividir en dos su capa roja con la espada. Ataviado con la armadura típica de un soldado. El pobre con sombrero cónico, espera la acción caritativa. En el ángulo superior izquierdo la mano de Dios bendiciendo la acción. Como podemos observar todo el Icono tiene el fondo de pan de oro, encontrándose bastante cuarteado.

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