Imágenes para orar
Entre Pascuas, tiempo de mirra
Guillermo Camino Beazcua, Presbítero y Profesor de Historia del Arte El cielo en la tierra toma forma, en la tierra de Dios, y el Espíritu muestra el sentido en la …
Te diré mi amor
Guillermo Camino Beazcua, Presbítero y Profesor de Historia del Arte Te diré mi amor, Rey mío, en la quietud de la tarde, cuando se cierran los ojos y los corazones …
Cuadrar las «cuentas»
Guillermo Camino Beazcua, Presbítero y Profesor de Historia del Arte Orada paso a paso suavemente, con alma y corazón de amor saciados, la vida de Jesús, del Evangelio, trenzada rosa …
Frescor en el estío
Guillermo Camino Beazcua, Presbítero y Profesor de Historia del Arte Es tu verdad, oh María, tu santa maternidad, crecida en tu carne virgen cual don de la Trinidad. Jesús que …
… A mí me recibe
Guillermo Camino Beazcua, Presbítero y Profesor de Historia del Arte Si he sentir en mi ser tus abrazos y cariño, haz, Jesús, que como niño pueda mirarte y creer. Yo …
Una túnica nueva para la Pascua
Guillermo Camino Beazcua, Presbítero y Profesor de Historia del Arte Cuando el hijo de casa se salía El Padre a la ventana se quedaba, Su corazón latía y caminaba Al …
Anunciar el Evangelio de la familia hoy
Guillermo Camino Beazcua, Presbítero y Profesor de Historia del Arte Jesús, María y José en vosotros contemplamos el esplendor del verdadero amor, a vosotros, confiados, nos dirigimos. Santa Familia de …
Enterrar y orar por los difuntos
Guillermo Camino Beazcua, Presbítero y Profesor de Historia del Arte Piadosa y saludable es la plegaria que sigue a los hermanos que se fueron; Jesús la acoge, lumbre de la …
La excelencia de la misericordia
Guillermo Camino Beazcua, Presbítero y Profesor de Historia del Arte “Acordaos de los que están presos, como si vosotros mismos estuvierais también con ellos en la cárcel. Pensad en los …
Compasión que no pena
Guillermo Camino Beazcua, Presbítero y Profesor de Historia del Arte Tranquiliza, Señor, mi paso apresurado, vuélveme un instrumento más eficaz de tu misericordia. Bendice mi mente para que no sea …