Confieso que creo en la acogida

María de Betania

Mons. Francisco Cerro Chaves, Obispo de Coria-Cáceres | Me encanta la escena de María de Betania (Lc 10, Jn 12). María escucha y su vida es ponerse a los pies de Jesús, empapándose de la Palabra que sale de su boca. Es acogida a la Palabra de Dios, al Corazón de Cristo, para que nuestra vida luego sea también Betania, es decir familia que acoge, sobre todo a todas las personas que viven heridas por los sufrimientos de la vida.

La acogida en Betania como lo hacen María, Marta y Lázaro, es clave. O somos acogedores y nos abrimos o verdaderamente no estaremos cumpliendo con las exigencias del Corazón de Cristo. Es necesario volver una y otra vez a la alegría que se tuvo desde el principio, de tener un corazón sin puertas que acoge siempre, que se pone en el lugar del otro y que sembramos un ambiente de familia y de fraternidad. La acogida es una nota de identidad muy necesaria, si queremos ser fiel al proyecto del Corazón de Cristo. Sin acogida no hay nada después.

A los pies de Jesús le acogemos. También acogemos a los que vienen a nosotros. De entrada no rechazamos a nadie, al contario, le decimos: bienvenido a casa del Corazón de Cristo, al hogar de Betania, a la casa del Amigo.

Acoger es acertar en el camino de ser cristiano coherente, como nos recuerda el Papa Francisco.

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