Icono de San Cirilo

Icono de San Cirilo

José Bautista Galán, Director del Taller de Iconos | Probablemente nació en Alejandría entre el 370 y el 373. Su educación debió de ser muy esmerada, pues sus obras atestiguan un conocimiento extenso, de la Biblia y de los escritores eclesiásticos. Parece ser que durante un tiempo se retiró al desierto donde recibió de los monjes educación ascética, según se deduce de las cuatro cartas que le escribió Isidoro de Pelusio.

En el año 403 acompañó a su tío Teófilo, obispo de Alejandría, al Concilio de la Encina. Al morir Teófilo el 15 de octubre del 412 es elegido Patriarca de Alejandría. Gracias a su intrepidez y labor triunfó sobre la herejía, con el desarrollo teológico de sus escritos, en especial en su defensa de la unión entre la divinidad y la humanidad de Jesús, frente a las tesis de Nestorio, logrando así sostener la fe de su Iglesia.

Asistió como cabeza y representante del Papa Celestino al Tercer Concilio General celebrado en Efeso en el 431. Murió el 27 de junio en el año 444.

Le han llamado: defensor de la divina maternidad de la Virgen María, de la unión hipostática del Verbo y del dogma de la Encarnación, buen defensor de la fe católica. Fue proclamado en 1882 doctor de la Iglesia por el Papa León XIII, basándose en su firmeza al servicio de la doctrina y en la valentía demostrada en defensa de la verdad católica.

Su fiesta se celebra el 27 de junio. Es considerado santo por las Iglesias Católica, Ortodoxa, Copta y Luterana.

En el Icono vemos a San Cirilo revestido con ropajes patriarcales con barba blanca bien cuidada, con una especie de velo blanco (epanókamelaukion) sobre la cabeza, túnica blanca con amplias mangas y gran pectoral con cruces, manto azul, salpicado de estrellas doradas. Con la mano derecha sostiene una cruz dorada ricamente decorada, mientras con la izquierda muestra un rollo desplegado con alguna inscripción.

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