La Guardia de Honor

Custodia

Juan José Infantes, Director General de la Guardia de Honor

¿Qué es la Guardia de Honor, cuál es su carisma específico, su razón de ser? Dicho de otro modo, ¿en qué consiste?

La Guardia de Honor es una Asociación Pública Universal de Fieles, que nació el 13 de marzo de 1863 en el Monasterio de la Visitación de Santa María de Bourgen-Bresse (Francia). La Hermana María del Sagrado Corazón se sintió impulsada a responder a la “queja” del Señor: “Busqué quien me consolara y no lo hallé”, reuniendo a personas que, por turno, de hora en hora, continuaran la misión de reparar al Corazón de Jesús.

Es una espiritualidad muy sencilla, consiste en ofrecer una hora de nuestra jornada, sin cambiar de ocupación, para amar, dar gloria y repara al Corazón de Jesús. Tiene como símbolo el “cuadrante”, que simboliza el Corazón Traspasado de Jesús y a su alrededor una corona de doce estrellas que marcan las horas del día a semejanza de un reloj en el cual están inscritos los nombres de los asociados cada uno en la hora que ha elegido para acompañar al Corazón de Jesús, su hora de guardia.

 

¿Para quién es la Guardia de Honor? ¿Quién puede ser miembro de ella y, por así decirlo, qué beneficios, qué gracias alcanza el Señor a quienes formen parte de la Guardia de Honor? Lo digo porque siempre he oído que quien más recibe es el quien ofrece su hora al Señor.

El fin de la Guardia de Honor es responder al Amor de Jesús, un amor que se ha entregado hasta la muerte, y un amor que en muchas ocasiones no es correspondido. La facilidad y profundidad de la Guardia de Honor hacen que esté abierta a todo tipo de personas. Ayuda a todos a dar sentido a su vida, a vivir en plenitud su propia vocación. En los archivos de la Asociación figuran tanto papas y reyes como personas sencillas. Varios santos y beatos que hoy veneramos en los altares encontraron en la Guardia de Honor una ayuda para su santificación. La Hermana María del Sagrado Corazón repetía: Los hijos del Corazón herido hablan todos una misma lengua, que tiene por raíz la palabra Amor.

 

Después de 150 años, ¿qué actualidad tiene hoy la Guardia de Honor? Porque la devoción al Sagrado Corazón puede parecer para muchos una práctica “obsoleta” o pasada de moda…

Me atrevería a decir que la Guardia de Honor tiene plena actualidad. El Papa Benedicto XVI hablando del Corazón de Jesús recordó la tarea siempre actual para los cristianos de continuar y profundizar su relación con el Corazón de Jesús para reavivar la fe en el amor salvífico de Dios. La devoción al Sagrado Corazón de Jesús es la prueba del plan de salvación de Dios. Hablar del corazón de Jesús es hablar de su humanidad, de quien nos “amó con corazón de hombre”, es hablar del amor de Dios a los hombres. “Te amé con amor eterno”. “Tanto amó Dios al mundo que entregó por él a su Hijo único”. Cuando se es fiel a la hora de guardia que se ha elegido ésta se convierte en un recuerdo constante de lo que tiene que ser el día de un cristiano, un día vivido en la presencia de Dios.

 

¿Qué aporta a la Iglesia, y por tanto al mundo, la Guardia de Honor en la era de la nueva evangelización?

Nos dice San Pablo que: «Cristo no fue primero sí y luego no». De aquí se descubre que la característica de este amor es fidelidad. Es importante este dato ya que vivimos en medio de una sociedad en la que no se cree en la fidelidad, y se habla de una fidelidad relativa. El Corazón de Jesús es compasivo. También esta nota es característica en la nueva evangelización, en la que tenemos que acercarnos a los hombres de nuestro tiempo especialmente a los más alejados y hemos de hacerlo con un corazón que acoge y perdona.

 

Muchos santos y de muchos países han pertenecido a la Guardia de Honor. ¿Dónde está hoy presente?

La Guardia de Honor que nació de una forma sencilla y modesta rápidamente se extendió por numerosos países. Está muy unida a la presencia de los Monasterios de la Visitación, pero también existe en lugares donde no hay presencia de las Monjas de la Visitación. Fue impresionante cuando al asistir al Encuentro Internacional de la guardia de Honor que se celebró en Paray-le-Monial, la ciudad del Corazón de Jesús, pude descubrir miembros de la Guardia de Honor de tantos países diferentes, se hacía realidad el Himno de la Asociación: Que la tierra toda entera forma la Guardia de Honor…

 

Una más personal: ¿Qué supone para usted ser miembro de la Guardia de Honor?

Para mí ha sido una suerte extraordinaria el haber conocido la Guardia de Honor. Desde muy pequeño tuve gran devoción al Corazón de Jesús, pero el pertenecer a la Guardia de Honor me ha ayudado a profundizar más en la teología del Corazón de Cristo. Me ha ayudado también a enfocar mi sacerdocio desde esa vertiente en la que el Corazón Misericordioso del Señor está vivo en la Eucaristía, sigue latiendo en el Sagrario.

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