Un amor llamado Jesús

Corazón

Mons. Francisco Cerro Chaves, Obispo de Coria-Cáceres | El conocimiento de Jesús, que nos invita a vivir “con los sentimientos del Corazón de Cristo”, es el principal objetivo de Agua Viva. Sólo existimos para ofrecer la alegría de acercarse a beber del “Agua Viva” que brota del Corazón de Cristo. Es en el amor de Jesús, su persona viva, su corazón palpitante, donde se nos revela el amor del Padre y el que nos da el Espíritu, “Señor y dador de vida”, y donde nos sentimos convocados a vivir la comunión con todos.

La cuaresma, como olimpiada de amor, nos conduce a la Pascua, cuyo fruto es el Espíritu, que nos posibilita “vivir con los sentimientos de Cristo.” Nunca podemos vivir al margen de lo que la Iglesia, nos ofrece a través de la Liturgia, que es el latido del Corazón de Cristo en el corazón de la Iglesia. En este tiempo de Cuaresma, nos preparamos a través de la oración, cantando como Santa Teresa, la mística de lo concreto, el ayuno para que tengamos hambre del amor de Dios y la misericordia de compartir con los pobres. Esto nos invita a llegar a la Pascua “libres de todo afecto desordenado”.

¿Cuál será entonces el afecto ordenado? Un amor llamado Jesús que nos lleva a vivir compartiendo con los más necesitados. Todo lo que es “afecto desordenado” en el fondo es el egoísmo, que como el Papa Francisco dice, es la patria de la tristeza. Y ¿cuál es la patria de la alegría? El amor entregado, la generosidad, que bebiendo del Agua Viva de su corazón, nos lleva entregar la vida por amor para la redención del mundo.

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