San Francisco de Asís

San Francisco recibiendo los estigmas
San Francisco recibiendo los estigmas (El Greco)

César Ruiz, Misionero comboniano

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San Francisco de Asís

San Francisco de Asís

Francisco nació en Asís, Italia, el año 1182. Sus padres fueron Pietro Bernardone, comerciante en telas, y Madonna Pica, descendiente de una familia noble.

Cuando tenía veinte años, participó en la guerra de Asís contra Perusa. Pero, en la batalla de Collestrada, fue tomado prisionero y liberado al año siguiente, gracias al rescate pagado por su padre.

En 1205, se enroló nuevamente en el ejército y marchó a la guerra, pero en Spoleto tuvo un sueño en el que una voz le ordenó volver atrás y dar otro rumbo a su vida. Entonces comenzó su conversión: se apartó de los amigos, frecuentó la compañía de los pobres e intensificó la vida de soledad y oración. Después se retiró a la ermita de San Damián y mientras oraba le pareció oír que el crucifijo le decía tres veces: “Francisco, repara mi casa, pues ya ves que está en ruinas”. Como la iglesia estaba en mal estado, pensó conseguir dinero para repararla, entonces vendió su caballo y también algunas telas. Todo esto enojó a su padre y lo llevó a juicio ante el obispo.

En 1206, a la edad de 24 años, renunció a las riquezas y a su familia, trasladándose, durante unos meses, a la localidad de Gubbio para servir a los leprosos.

Cuando regresó a Asís, vistió el hábito de ermitaño y trabajó en la restauración de las ermitas de San Damián, San Pedro y Santa María de los Ángeles, también llamada la Porciúncula. En 1208, mientras oía Misa en la Porciúncula, escuchó el evangelio del envío de los discípulos en misión (Mt 10) y decidió ser como ellos. Empezó a predicar la paz, la igualdad entre los hombres, el alejamiento de la riqueza, la dignidad de la pobreza, el amor a todas las criaturas y la venida del Reino de Dios. Entonces se le unieron los tres primeros compañeros: Bernardo de Quintavalle, Pedro Cattani y Gil de Asís, con quienes nace la Primera Orden Franciscana.

En 1209, Francisco y sus hermanos acudieron al Papa Inocencio III para que aprobara su forma de vida: en aquella ocasión recibió una aprobación verbal. Francisco proponía una existencia basada en el amor, la oración y la paz; voto de pobreza completa, lo que incluía renunciar a las propiedades, sustentarse del propio trabajo o, en caso necesario, pedir limosna. La pequeña fraternidad escogió Rivotorto como el primer hogar de la Orden.

En marzo de 1212, Clara de Asís ya había madurado su vocación y, siguiendo los pasos de Francisco, lo dejó todo y la noche del Domingo de Ramos, se presentó en la Porciúncula y se consagró al Señor, dando inicio a la Segunda Orden Franciscana, también llamada Clarisas o Damas Pobres. Después estuvo provisionalmente en dos monasterios de benedictinas y más tarde, con su hermana Catalina y otras jóvenes, se trasladó a San Damián.

Ese mismo año, Francisco se embarcó rumbo a Siria para continuar su obra apostólica en Oriente, pero los vientos contrarios hicieron fracasar su travesía y regresó. Los años siguientes viajó por Italia, Francia y España.

El 14 de mayo de 1217, durante Pentecostés, se celebró en la Porciúncula el Primer Capítulo General, para organizar a sus seguidores en provincias y señalar lugares específicos de misión. La Orden se dividió en doce provincias.

En 1219 consiguió viajar a Oriente, donde fue recibido por el sultán de Egipto; el cual quedó impresionado por su fe y le concedió, a él y a sus hermanos, un salvoconducto para visitar los Santos Lugares y vivir en ellos.

En 1220 tuvo que regresar a Italia debido a problemas surgidos entre sus seguidores. A petición del santo, el papa Honorio lll nombró al cardenal Hugolino protector de la Orden. Francisco, enfermo, delegó el gobierno de la Orden en su vicario fray Pedro Cattani.

En 1221 murió el vicario fray Pedro Cattani, su sucesor fue fray Elías de Asís. Ese año, dado el interés de muchos laicos por la vida evangélica, Francisco fundó la Orden de Hermanos y Hermanas de la Penitencia, la «Tercera Orden»; dando como norma de vida vivir el Evangelio.

En 1221 se redactó la primera Regla de los Hermanos Menores. En 1223 fue presentada al papa Honorio III, el cual la corrigió y aprobó con la bula Solet annuere. Una confirmación de lo que el Papa Inocencio III había aprobado oralmente en la famosa reunión de Roma hacia 1210.

En 1223, Francisco, estando en Greccio celebrando la Navidad, participó en la Misa como diácono y tuvo lugar la representación del primer belén viviente.

En septiembre de 1224, dos años antes de su muerte, se retiró al monte Alverna para dedicarse a la oración y la penitencia; allí recibió en su cuerpo las llagas (estigmas o señales) de la Pasión de Cristo. Pero no dejó de viajar y predicar mientras sus fuerzas se lo permitieron.

En 1225, enfermo y casi ciego, compuso en San Damián el “Cántico de las criaturas”. En 1226, su estado de salud siguió empeorando y fue trasladado a Asís. Al sentir cercana la muerte, pidió que lo llevaran a la Porciúncula.

El sábado 3 de octubre de 1226, hacia las 19 horas, murió a la edad de 44 años. «Loado seas, mi Señor, por la hermana muerte». Al día siguiente, domingo 4 de octubre, su cuerpo fue trasladado a Asís y sepultado en la iglesia de San Jorge.

El 16 de julio de 1228, el Papa Gregorio IX canonizó a Francisco de Asís. Su fiesta se celebra el 4 de octubre.

Fuentes: web de Aciprensa.com y otras.

Oración por la paz

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz:
donde haya odio, ponga yo amor,
donde haya ofensa, ponga yo perdón,
donde haya discordia, ponga yo unión,
donde haya error, ponga yo verdad,
donde haya duda, ponga yo la fe,
donde haya desesperación, ponga yo esperanza,
donde haya tinieblas, ponga yo luz,
donde haya tristeza, ponga yo alegría.

¡Oh Maestro!, que no busque tanto
ser consolado como consolar,
ser comprendido como comprender,
ser amado como amar.

Porque dando se recibe,
olvidando se encuentra,
perdonando se es perdonado,
y muriendo se resucita a la vida eterna. Amén.

Nota: Aunque esta oración recoge el ideal franciscano y es atribuida a san Francisco, sin embargo, su autor es anónimo.


San Francisco de Asís

Patrono de la Ecología

«Omnipotente, altísimo, bondadoso Señor, tuyas son la alabanza, la gloria y el honor»

(Del Cántico de las criaturas)

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