Sagrado Corazón en Badalona

Sagrado Corazón en Badalona

Federico Jiménez de Cisneros, Profesor de Historia | La ciudad de Badalona se encuentra a escasos kilómetros al norte de Barcelona, y cuenta con una población de más de 225.000 habitantes. Tiene varias parroquias y pertenece al arciprestazgo de San José Oriol dentro de la zona pastoral 1 en la archidiócesis de Barcelona.

Las casas se edifican junto a la costa y hacia el interior, muy cerca comienza el terreno de monte bajo mediterráneo con pinos y matorrales de diverso tipo. En este lugar se encuentra el monumento al Corazón de Cristo en el Valle de Pomar, detrás del Castillo de Godmar.

El castillo de Godmar, que toma su nombre de Godmar, obispo de Gerona en el siglo X, es una casa de campo o masía fortificada, que conserva elementos románicos y góticos de los siglos XII al XV, aunque en el siglo XIX sufrió una transformación en estilo neogótico, dentro del gusto de la época romántica. Está declarado Bien Cultural de Interés Nacional.​ Hasta hace unos años, la finca estaba dedicada a la agricultura. El edificio conserva su antigua estructura de castillo con torre de defensa, y destaca el patio y la capilla del Santo Cristo, que conserva una talla de Ramón Amadeu y un crucifijo restaurado por Federico Marès, el autor de la primera imagen del Sagrado Corazón del Tibidabo.

Detrás del castillo, en una zona forestal, en un precioso paisaje de monte mediterráneo, con pinos y matorrales, en el lugar conocido como el barrio de Pomar de Dalt, hallamos el monumento al Sagrado Corazón de Jesús. Sobre una alta columna, la imagen de Jesús mira hacia la ciudad de Badalona, que se extiende a sus pies. Desde allí se divisa el mar Mediterráneo al fondo.

Sagrado Corazón sobre su pedestal

El pedestal es cuadrado y hecho de piedra, con decoración geométrica, sustenta una columna clásica: sobre una basa cuadrada se apoya el fuste sencillo y esbelto, que acaba con un capitel, que sirve de base para la escultura.

La imagen representa a Jesucristo vestido con túnica y manto, que cubre artísticamente el cuerpo, con las dos manos mostrando el corazón, que destaca en el centro del pecho, sobre la túnica, con la cabeza inclinada hacia abajo, en actitud de acogida, de entrega, de intercesión. El conjunto refleja serenidad.

Al encontrarse rodeado de plena naturaleza, de matorrales y pinares, cuando llegamos a los pies de la imagen tenemos la ocasión de agradecer a Dios las maravillas de la Creación y pedir a los pies de esta imagen por todas nuestras necesidades y agradecer todos los bienes recibidos, recordando aquello de que hemos de ser agradecidos.

Como al fondo se ven los edificios de Badalona y Barcelona, también tenemos ocasión de pedir por los que habitan estos lugares. Cada vez que nos acercamos a algún monumento del Sagrado Corazón tenemos la oportunidad de elevar una oración. En este caso, por el lugar donde se encuentra, nuestra oración va acompañada de la preciosa vista desde la montaña al mar; así podemos alabar a Dios por la belleza de la Creación.

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