Dejarse hacer

Gotas

Mercedes Luján Díaz, Coordinadora de redacción | Con este número 150 no podemos dejar de dar gracias a Dios por tantas personas, colaboradores y articulistas que han pasado por Agua Viva enriqueciéndonos con sus palabras y espiritualidad. Así nos hemos adentrado en el caluroso verano 2017.

En esta época del año es bonito pensar que, tal y como nos relata el Génesis, Dios descansó el séptimo día y que nos invita también a nosotros a descansar junto con El, a su lado. Es tiempo de parar las actividades cotidianas y del curso para dar paso a intensificar otras facetas que quizás tenemos más descuidadas por el ritmo trepidante de la vida como la familia, los amigos, la cultura, la lectura o formación…

Pero sobre todo, y desde el Centro de Espiritualidad siempre lo proponemos con diversas tandas de Ejercicios Espirituales, es el tiempo de Dios y para Dios. ¡Cuántos son los que en esta época del año han tenido una verdadera conversión, experiencia de la salvación, crecimiento espiritual o profundización en la intimidad con el Señor!

No es tiempo perdido porque en Cristo todo tiempo es ganado. Un verdadero privilegio y don que tenemos que saber reconocer y acoger. Entrar en la dinámica no tanto del hacer sino del dejarse hacer que en realidad es lo que más nos cuesta, preparando así nuestro corazón para entrar en la auténtica manera de hacer de Dios que siempre actúa y se nos da primero.

¡Gracias Señor por estos años de Agua Viva que tan discretamente has llevado y llenado Tú!

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