Decálogo del equilibrio

130-02

1.- Ayúdame, Señor, a ser radical, sin ser fanático.

2.- Ayúdame a ser contemplativo con las manos en la masa.

3.- Ayúdame a vivir gozoso, sin olvidar a los olvidados.

4.- Ayúdame a reconocerme pecador, sin ser corrupto.

5.- Ayúdame a ser humilde, sin ser cobarde.

6.- Ayúdame a sembrar sin desfallecer, aunque no vea el fruto.

7.- Ayúdame a ser cercano respetando al otro.

8.- Ayúdame a vivir cantando tus Misericordias en la noche oscura.

9.- Ayúdame a vivir la alegría esperanzada, acercándola a los que no la tienen.

10.- Ayúdame a vivir en la confianza, aunque esté en la intemperie.

Mons. Francisco Cerro Chaves
Obispo de Coria-Cáceres

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