Sagrado Corazón en la parroquia de Santa María de las Flores y San Eugenio, en Sevilla

, Profesor de Historia | Comenzamos el año 2025 con la bendición de un monumento al Sagrado Corazón de Jesús en una parroquia sevillana, que está bajo la advocación de Santa María de las Flores y San Eugenio; forma parte del arciprestazgo de San Jerónimo-Pío XII, dentro de la Vicaría Territorial Sevilla 2, en la archidiócesis hispalense.
El conjunto parroquial se construyó a comienzos de los años sesenta del siglo XX, proyectado por el arquitecto Fernando Barquín, autor de otros templos en la diócesis sevillana. Esta parroquia se encuentra en el barrio Pío XII, obra de la Real Fundación Patronato de la Vivienda de Sevilla, una institución que a lo largo del siglo XX edificó más de 13.000 viviendas sociales, facilitando el acceso a la vivienda a muchas familias con recursos limitados. En concreto, la promoción del barrio Pío XII supuso la construcción de 1.532 viviendas edificadas entre los años 1956 y 1959. En el año 1963 se consagró el templo parroquial de Nuestra Señora de las Flores y San Eugenio, un templo grande en un barrio religioso, siendo su primer párroco el padre Joaquín Begines Moguer. Además del templo, el conjunto parroquial tiene la residencia de ancianos «San Eugenio», el centro de enseñanza infantil «Las Flores», salas de reuniones, catequesis y otras instalaciones al servicio de los vecinos del barrio.

En el jardín delantero del templo, se entronizó una imagen del Sagrado Corazón de Jesús, en la «placita del Sagrado Corazón». De esa forma, la escultura del Corazón de Cristo recibe a los feligreses a la entrada del recinto parroquial.
La imagen es obra del escultor y restaurador Manuel Mazuecos García, está realizada con resina y marmolina, sobre una estructura interna metálica. El 12 de enero del año 2025, coincidiendo con la fiesta del Bautismo del Señor, el párroco don Ignacio Jiménez Sánchez-Dalp bendijo el monumento, que ha sido costeado por los feligreses. Consta de un pedestal de ladrillo con forma cuadrada y medidas de un metro de lado, con una altura de 1,63 metros, para que la imagen quede a una distancia prudente para ser contemplada. Un seto rodea los lados y la parte posterior del monumento, quedando abierta la parte delantera. Sobre el pedestal, la imagen de color blanco, de dos metros de altura, representa a Jesucristo vestido con larga túnica ceñida en la cintura, que llega hasta los pies, que aparecen descalzos, apoyados sobre una semiesfera. La mano derecha señala el Corazón, que resalta en el centro del pecho, mientras la izquierda se encuentra caída abierta; ambas manos muestran las heridas de la crucifixión. El corazón es de gran tamaño, rodeado de la corona de espinas, con una cruz encima y ráfagas de luz a los lados. El rostro expresa serenidad, afecto y confianza, quedando enmarcado entre la larga cabellera y la barba. Tiene la cabeza ligeramente inclinada hacia adelante, expresando la cercanía del Señor. En el pedestal, un azulejo recuerda la efeméride: «He aquí este Corazón que tanto ha amado a los hombres. La feligresía de Santa María de las Flores y San Eugenio, erigió este monumento al Sagrado Corazón con motivo de las Bodas de Plata sacerdotales de su párroco, el M. I. Sr. D. Ignacio Jiménez Sánchez-Dalp. 1999-2024. AMDG et BVM».

En la bendición, el párroco invitó a contemplar la mirada del Señor, dejándonos mirar por Él. Esta imagen es una oportunidad de acercarnos al Señor, y una invitación a rezar por la santidad de los sacerdotes, que han de ser imagen del Corazón de Jesús, llenos de amor misericordioso para todos.