Un curso muy especial

, coordinador de redacción | Este no va a ser un curso cualquiera para Agua Viva, porque el próximo mes de marzo la revista cumple veinticinco años, algo que vamos a conmemorar con un número especial. Antes de escribir este editorial, le he echado un vistazo al número 0 que se publicó en el año 2000. Por entonces la revista estaba dirigida por D. Francisco Cerro, el actual arzobispo de Toledo, y contaba con secciones que ya son clásicas, como «Corazón vivo» o «Corazón orante».
Lo que he percibido ojeando esas primeras páginas es que se ha mantenido la esencia de esta publicación del Centro de Espiritualidad de Valladolid, vinculada al Sagrado Corazón de Jesús. Respecto al nombre elegido para la revista, aquel primer editorial señalaba que el «agua viva» aparece asociada en el Nuevo Testamento a la «revelación de Jesucristo. Se convierte en signo de la vida divina regalada al hombre como fruto de la redención realizada por Jesucristo. Del costado de Cristo abierto en la cruz brotó sangre y agua». En ese editorial también se expresaba el deseo de responder «al mandato evangelizador del mismo Cristo».
Desde el año 2000 han sucedido muchas cosas. Aparte de los tres papas de este siglo, otro de los diversos hechos destacados ha sido la irrupción de las redes sociales, donde este medio lleva más de una década. Ahora estamos en un punto en el que los conflictos y las divisiones amenazan la convivencia. En relación a ello, Fr. Rafael Pascual, alude a la oración en su artículo de este número, animándonos a romper con la pereza y a ponernos manos a la obra.
Estamos en medio de una crisis de valores, donde debemos hacernos presentes y no quedarnos en el lamento, porque la secularización no es un fenómeno nuevo. Hay un fragmento que me gusta especialmente del libro Esculpir en el tiempo, del director de cine ruso Andréi Tarkovski, donde este expresaba «que hoy en día una persona corriente queda definitivamente separada de todo aquello que hace referencia a una reflexión sobre lo bello y lo eterno». Y añadía que «la moderna cultura de masas -una civilización de prótesis-, pensada para el ‘consumidor’, mutila las almas, cierra al hombre cada vez más el camino hacia las cuestiones fundamentales de su existencia, hacia el tomar conciencia de su propia identidad como ser espiritual».
El mundo necesita luz, hoy más que nunca. Cuanto más tenemos más vacíos existen. Nada parece saciar. Y justo ahí es donde entramos nosotros, con ese «agua viva» que llena nuestras vidas y que queremos difundir. Inicialmente la revista se divulgó en papel entre lectores principalmente de España, pero ahora se puede leer desde cualquier sitio. Así es que, estés donde estés, un curso más te invitamos a acompañarnos.