Oración para comenzar el día

Señor mío, Jesucristo,
creo firmemente que estás aquí;
en estos pocos minutos de oración
que empiezo ahora
quiero pedirte y agradecerte.
Pedirte la gracia
de darme más cuenta
de que tú vives,
me escuchas y me amas;
tanto, que has querido
morir libremente
por mí en la cruz
y renovar cada día
en la misa ese sacrificio.
Y agradecerte con obras
lo mucho que me amas:
¡Tuyo soy, para ti nací!
¿Qué quieres, Señor, de mí?