Oración para comenzar el día

Rosario y café

Señor mío, Jesucristo,
creo firmemente que estás aquí;
en estos pocos minutos de oración
que empiezo ahora
quiero pedirte y agradecerte.

Pedirte la gracia
de darme más cuenta
de que tú vives,
me escuchas y me amas;
tanto, que has querido
morir libremente
por mí en la cruz
y renovar cada día
en la misa ese sacrificio.

Y agradecerte con obras
lo mucho que me amas:
¡Tuyo soy, para ti nací!
¿Qué quieres, Señor, de mí?

Anterior

Consagración al Corazón de Jesús

Siguiente

Rebelión de Israel y amor de Dios (III)