Simeón, el Teólogo

Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo

Ven, Espíritu Santo,
ven, luz verdadera.
Ven, misterio escondido.
Ven, realidad inexplicable.
Ven, felicidad sin fin.
Ven, esperanza infalible.
de los que serán salvados.
Ven, Tú que despiertas
a los que duermen.
Ven, vida eterna.
Ven, tesoro sin nombre.
Ven, persona inconcebible.
Ven, luz sin ocaso.
Ven, resurrección de los muertos.
Ven, oh potente,
Tú que siempre haces y rehaces todo
y todo lo transformas con tu solo poder.
Ven, oh invisible, sutil.
Ven, Tú que permaneces inmóvil,
y sin embargo en cada instante
te mueves todo entero
y vienes a nosotros
que estamos en los infiernos,
Tú que estás por encima de los cielos.
Ven, oh nombre predilecto
y repetido por todas partes,
del cual nos es
absolutamente imposible
expresar su ser
o conocer su naturaleza.
Ven gozo eterno.
Ven, corona incorruptible.
Ven, cinturón cristalino,
adornado de joyas.
Ven, púrpura real,
verdaderamente soberana.
Ven, Tú que has deseado
y deseas mi alma miserable.
Ven, Tú el soplo del Solo en el solo,
porque, ya ves, yo estoy solo.
Ven, Tú que has llegado a ser
tu mismo deseo en mí,
Tú que me has hecho desearte,
Tú absolutamente inaccesible.
Ven, mi soplo y mi vida.
Ven, consolación de mi pobre corazón.
Ven, mi alegría, mi gloria y mi delicia
para siempre.

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